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“El Círculo del Agua”, primera novela de Antonio Pardo.

Como cada semana, Dharani y Yash, dos inseparables amigos de un pueblecito del centro de la India, acuden al mercadillo que se organiza junto al río para vender sus mercancías. Pero ese no es un día cualquiera, porque en sus orillas va a tener lugar una ceremonia especial, y Dharani estará presente.
Cae la tarde y comienza el rito, y Yash, que observa oculto desde la lejanía, se da cuenta de que aquello no es lo que su compañera creía…

 

 

"El Círculo del Agua", primera novela de Antonio Pardo.

 

Así comienza El Círculo del Agua, la primera novela que yo, el que esto escribe, acabo de terminar. Hoy hablo como Antonio Pardo, no como propietario de Altocúmulo.

Vaya por delante mi sinceridad, humildad e inexperiencia en todo lo relativo al mundo literario.

Después de un año, he llegado a la conclusión de que el hecho de escribir una novela no surge desde la ocurrencia de un momento, ocurrencia que se puede convertir en empecinamiento si el único objetivo es llenar páginas y páginas. En mi caso creo que “el Círculo del Agua” es el resultado de la “mineralización” de la fantasía almacenada en mis recuerdos durante los años de la adolescencia. Los veranos de aquella feliz época, leyendo y releyendo las aventuras de Sandokán, mezclaban en mi cabeza las luchas de los invencibles piratas contra el enemigo inglés, así como las tremendas traiciones y venganzas de la temible secta de los estranguladores, ya en la India. Mompracem, los paraos, Sarawak, la ciudad negra de Calcuta, Surama, Tremal-Naik, Kammamuri… todo eso ha permanecido siempre conmigo, y la idea que un buen día surgió en el momento del reposo nocturno (casi siempre el origen de los mejores proyectos) se ha ido desarrollando, sin ayuda “obligada” por mi parte, hasta convertirse en lo que hoy tengo delante.

Y ¿qué vamos a encontrar en “El Círculo del Agua”? Pues un homenaje a Emilio Salgari en forma de novela de aventuras, orientada hacia todos los públicos, pero que podría encajarse en el segmento “juvenil”. Época actual, personajes “normales”… y aventura y misterio. Y todo ello deslizándose sobre un “camino amarillo”, como en “El mago de Oz”, que es la lluvia. La lluvia y la meteorología como hilo conductor, pero sin la intensidad que nos haría considerarla como una novela eminentemente meteorológica.

En resumen, tengo la esperanza de que los lectores, al menos, puedan decir que está bien escrito (cosa en la que he puesto toda mi alma)… y que han leído 50 libros peores.

Según lo previsto, “El Círculo del Agua” estará disponible a partir de la semana del 11 de diciembre, ya sea en nuestra tienda física o en la tienda on line. Y el viernes 15 de diciembre haremos la presentación oficial en Altocúmulo, en Valencia. Están todos invitados.

Por último les dejamos con el enlace a la pequeña presentación a la que nos invitaron los amigos del programa “Estil Mediterrani”, en el canal 8-Mediterráneo TV.

¡Nos vemos por ahí, de aventuras!

El tiempo de… Joan Carles Fortea.

El tiempo de… Joan Carles Fortea

Si hay un “hombre del tiempo” en la Comunidad Valenciana que sea apasionado, curioso, emprendedor de nuevos proyectos y observador -sin más- del cielo, ese es “nuestro” Joan Carles Fortea. Es complicado encontrar hoy, en algunos ámbitos profesionales, gente que ame su trabajo. Por todos esos motivos andábamos detrás de él desde hacía ya unos meses, y por fin lo tenemos aquí.

Este físico de carrera, profesor de universidad, amante de la astronomía y ex-hombre del tiempo de la antigua Canal 9, presenta en la actualidad el espacio L’ Oratge en el canal de televisión Mediterráneo TV. Allí lo podemos ver, en gran formato, mostrando isobaras, polvo sahariano y fotografías de todos los televidentes.

Podríamos seguir adjetivando a Joan Carles, pero las preguntas que podréis leer a continuación es dejarán bastante claro qué tipo de persona es. Esperamos que sean de vuestro agrado.

 

 

 

 

– ¿Cuál es el primer recuerdo “meteorológico” que tienes?

Hola, saludos.
Mis primeros recuerdos son de niño, de la mano de la lluvia y en mi pueblo, en Quart de Poblet. Recuerdo semanas de septiembre lloviendo sin parar, un día, y otro, y otro, y de vez en cuando con intensidad torrencial, y ver como la calle cada vez estaba más llena de agua, y el agua subía por las aceras, y preguntar a mis padres cómo podía llover tanto sin parar y a veces tan fuerte.

Y recuerdo de pequeño días de tormentas fuertes, que nos quedábamos sin luz casi todo el pueblo, porque antes nos quedábamos sin luz de manera más frecuente. Recuerdo estar escuchando los truenos, con una vela y escuchando la radio, y contando el tiempo entre los relámpagos o rayos, y los truenos.

Y recuerdo también mis primeras tormentas de verano en Teruel, con una sensación de asombro, admiración y sobretodo de miedo.

 

 

 

 

 

– ¿En qué ocasión concreta has pensado “madre mía, la que me va a caer”, cuando viste la evolución real del tiempo con respecto a tu pronóstico?


Lo he pensado varias veces y con significados diferentes.

Con alguna línea de turbonada hemos tenido algunos sustos. Recuerdo grabar la información del tiempo a las 12h, por problemas en el estudio. Era un día típico de final de primavera con inestabilidad, una vaguada que se acercaba, y en la previsión se comentó que la tarde sería movida hacia el interior de Castellón y de Valencia, y ‘res més’.

Ese espacio se debía de emitir a las 15h, y a partir de las 13h comenzaron a crecer unos ‘pepinos’ hacia el interior de Valencia con una energía brutal, y a las 14h los teníamos llegando a Buñol con tormenta, rachas de viento fuerte y lluvia intensa. A las 14.30h había árboles caídos en Chiva y destrozos por inundaciones. La previsión grabada se emitió, sí, se emitió. Lo mejor fue que tuve que salir justo después de la grabación y en directo decir que la previsión era grabada y que la situación había cambiado, y de qué manera. En aquel momento, la información meteorológica no se hacía en directo, y fue toda una experiencia. Tengo que agradecer a todos los que hicieron que fuera posible la corrección en directo.

¿Alguna otra?

Y más recientemente, bajando Penyagolosa pensé: ‘madre mía, la que nos va a caer’, pero en este caso de agua, o algo más. Estábamos en la cima preparando un programa de televisión, y teníamos al lado un grupo de estudiantes que habían coincidido en la cima con nosotros. Visualmente veíamos llegar una tormenta y con el radar teníamos identificado el desplazamiento. Y todos pensamos que de esta sería difícil escapar, y efectivamente nos pilló bajando con buena colección de rayos. Algunos de ellos muy, pero que muy cerca. Os recomiendo que un día vayáis por el lado oeste del barranco de la Pegunta, por la zona más alta. Y podréis ver toda una colección de impactos de rayos en árboles, es una pasada.

 

 

 

 

 

– ¿Crees que los modelos matemáticos de predicción atmosférica tienen aún mucho camino por recorrer? En cuanto a fiabilidad, claro. ¿O hay cosas que nunca podrán predecirse del todo?
El camino por recorrer es el que se está recorriendo, en la mejora de las salidas probabilísticas. Hay un campo que todavía no ha llegado al público en general, pero que comienza a hacerlo. Y en este sentido el trabajo que se está realizando todavía puede avanzar.

De la misma manera se está avanzando en la mejora de como los modelos incluyen la orografía y parametrizan las tormentas, y sobre todo la precipitación.

Las interacciones entre la atmósfera y el mar, y entre la atmósfera y la tierra también son campos donde se avanzará próximamente. Con el aumento de la resolución de los modelos, de la capacidad de cálculo y de la información que tendremos de los nuevos satélites meteorológicos.

El campo de la teledetección siempre me ha atraído y me parece apasionante. Seguro que nos va a ofrecer todavía mucha más información, tanto en cantidad, como en calidad. Y esto será aprovechado por los modelos de predicción. Los nuevos sensores, que se están montando en las plataformas espaciales, con grandes mejoras espectrales, ofrecen ya unas herramientas cuya potencia aprovecharemos los próximos años. En este sentido, hay que reconocer el nivel de los equipos de investigación en Teledetección que tenemos en Valencia.

 

– ¿Qué localidad, zona o región del mundo te gustaría visitar una temporada, para poder disfrutar de su “tiempo”?
Hay que reconocer, que en nuestra zona a veces queda todo un poco parado y aburrido. Pero cuando se monta una, puede ser o es espectacular.

De todas formas, Islandia es el próximo objetivo.

La zona de tornados de los Estados Unidos tampoco estaría mal poder visitarla montado con un cazatormentas de la zona.

 

 

 

 

 

– Recomiéndanos una película o un libro (o las dos cosas) de índole meteorológica.


Películas hay varias interesantes dedicadas a fenómenos extremos atmosféricos o marítimos.

A mí siempre me ha gustado mucho Twister. Por como plantean el trabajo de campo en equipo. Y por como buscan tener más datos para poder entender el comportamiento de la naturaleza. La he visto varias veces y siempre me engancha, aunque hay que cosas que…, bueno, se podían haber planteado de otra manera, pero es una película. Me recuerda mi época de becario por los campos de Barrax, en Albacete, lanzando globos sonda en julio.

Por motivos meteorológicos y de divulgación científica recomendaría Marte, Interestelar y Gravity.

¿Algún libro?

Respecto de libros, siempre me llama la atención en cualquier obra como se describe el entorno meteorológico de las situaciones. Pero si hablamos de un libro de meteorología o climatología, me gustó ‘The state of fear’ (Estado del miedo). Hace reflexionar sobre la mezcla actual de ciencia y política en relación con el cambio climático. Creo que en estos momentos todos deberíamos dar una repensada a qué significa tiempo y qué significa clima. Y por tanto, el significado del cambio del clima y hacia donde nos está llevando. Como dice otro libro, en este caso más cercano, de Andreu Escrivá: ‘Encara no es tard’.

Vaya, me olvidaba. Os recomiendo también, si todavía no lo habéis leído, que echéis una ojeada al libro ‘No dispareu al meteoròleg’. No es un manual de meteorología, ni tampoco es una novela negra. Es un libro que habla de nuestra meteorología y nuestra climatología. Es un libro hecho como agradecimiento a todos los observadores altruistas que cada día realizan sus observaciones. Ellos envían datos o fotos, siguiendo las condiciones meteorológicas de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron la semilla de la actual Asociación Valenciana de Meteorología, AVAMET, el presente y el futuro de nuestra meteorología. En este libro, Victòria Rosselló y Vicent Gómez, explican muy bien algunas de las peculiaridades de nuestro ‘oratge’ y de nuestro clima. El libro es una piedra más a la gran pared de piedra seca, que es el conocimiento de nuestra meteo, de nuestro clima, y del cambio del clima.

 

 

Pues hasta aquí la entrevista que hicimos a JC. Hoy, a las puertas de otro episodio de calor, la colgamos en nuestro blog.

¡Gracias, Joan Carles!

El Nitinol o alambre con memoria: un material increíble.

Los materiales con memoria, viejos conocidos.

Hoy vamos a hablar un poco de uno de los materiales más raros y sorprendentes de todos los que tenemos en la sección “Ciencia experimental” de Altocúmulo, la tienda de la meteorología. Este material es el Nitinol. Un material increíble, como vamos a ver.

El Nitinol corresponde al grupo de los denominados “metales con memoria”, y está formado por una aleación de metales; es decir, una mezcla de ellos, descubierta hace ya unas cuantas décadas por un laboratorio de aviación de los Estados Unidos. El grupo de científicos que trabajaba con una serie de metales se dio cuenta de que la mezcla del Niquel y el Titanio (un metal NiTi) se comportaba de manera diferente según la temperatura a la que se encontrase. Pero no era este el único, porque anteriormente ya se había observado que una aleación de oro y cadmio se comportaba de manera parecida. Fue la primera vez.

Como sabemos, cada elemento mineral de la naturaleza (rocas, metales…) cristalizan en un determinado sistema (cúbico, romboédrico, exagonal…), de modo que nos encontramos con que esta aleación lo hace en uno u otro sistema según la temperatura a que se encuentre.

Así, si el NiTi está debidamente caliente su estructura es cúbica y no permite la deformación. Pero si la temperatura disminuye entonces sus elementos se organizan con otra disposición y se torna en deformable. Este es el principio fundamental.

 

¿Cómo trabajamos con este producto en Altocúmulo?

Como podemos imaginar, es un bonito experimento coger una porción de Nitinol y arrugarla o deformarla todo lo que podamos. Es fácil saber lo que pasará si le aplicamos calor: que volverá a su posición. Para lograr que aumente su temperatura podemos introducirlo en agua caliente, cogerlo por un extremo y calentarlo con un secador o bien engancharlo a una batería de 9 voltios.

 

Aquí podemos ver una porción de nitinol con su forma original y otra que hemos arrugado dándole una cierta forma. Si la introducimos en agua caliente o le aplicamos calor, volverá a su forma original.

 

¿Y para qué se utiliza?


Pensemos un poco… ¿en qué casos nos puede interesar tener algo que recupere la forma aplicándole calor?. ¡Bingo!. En unas gafas, claro. Si nos sentamos encima de ellas y las abollamos no tenemos más que calentarlas y ¡chas! las volvemos a tener (el estado de la lente será otro cantar, claro). ¿Aviones?. ¿Cohetes espaciales?. Sí, por qué no… Y hay otra aplicación muy importante en el campo de la medicina. Los famosos “Stent” empleados en medicina son unas piezas metálicas que pueden colocarse por la parte interior de un vaso sanguíneo para mantenerlo abierto. Es ideal que este metal tenga una temperatura de trabajo tal de modo que siempre esté intentando “expandirse”, cosa que el propio vaso no le permita, de modo que pueda hacer su función.


Una cosa más…
¿Os acordáis de Uri Geller, el famoso mentalista que se hizo famoso en la época de la tele en B/N por doblar cucharillas de café sólo poniéndolas entre sus dedos?. ¿Por qué está cucharilla no podría estar fabricada, total o parcialmente, de Nitinol?. ¿Qué os parece?. Por si acaso no recordáis el fenómeno del que os hablamos, aqui os dejamos un video de la última vez que salió en el programa “El Hormiguero”. Ved y juzgad.

 

 

 


En resumen, el Nitinol es algo que no es nuevo, pero así nos lo parecerá cuando lo veamos en acción por primera vez.
¡Ah, lo olvidaba!. Podéis comprar una porción de Nitinol en nuestra tienda on line, como tantos otros productos.

¡Hasta la próxima!

Nueva orientación para la webcam de Altocúmulo. Valencia, 23 de mayo.

Hoy estrenamos una nueva orientación para la webcam que tenemos en la vertical de la tienda Altocúmulo. Anteriormente esta cámara “miraba” hacia el sureste, mostrándonos el precioso perfil de nuestra ciudad. Ahora, con esta nueva imagen, perdemos la belleza del centro histórico pero ganamos la visión hacia Teruel, porque estamos casi en junio y seguro que más de una tarde tendremos espectáculo visual en forma de cumulonimbos (ayer perdimos una gran oportunidad, pero el verano es largo).

Podemos ver en la imagen, algo a la derecha de la antena de televisión, el edificio del antiguo hospital “La Fe”. A la izquierda de la antena tenemos una serie de altos edificios correspondientes a la zona del Palacio de Congresos de Valencia y, por último, justo en el límite izquierdo podemos ver un edificio cuadrado, que es un hotel situado en la Feria de Muestras de Valencia.

Y más allá de las casas tenemos las montañas. Entre los dos edificios anaranjados asoma, con su suave forma redondeada, el Alto del Pino, en la Sierra Calderona, con una altitud de 716 metros.

Esperamos que os guste. Esperamos las tormentas.

¿Dónde coloco mi pluviómetro?.

Ha pasado demasiado tiempo pero por fin hemos podido subir otro de nuestros videos. En esta ocasión vamos a explicar dónde puedo colocar ese pluviómetro que tenemos en la barandilla de nuestro balcón. ¿Está bien puesto ahí?. ¿Recogerá toda la lluvia?. ¿Es mejor ubicación en otro sitio?.

Aquí os dejamos la explicación. Esperamos que os guste.

 

 

El Tiempo de… Tomás Molina

Hoy es El Tiempo de… Tomás Molina

¿Quién es Tomás Molina?

Hablar de Tomás Molina es hacerlo de historia meteorológica. Tomás Molina es físico y, como muchos de ustedes sabrán, el imprescindible “hombre del tiempo” de la televisión pública catalana. Además, ostenta otra serie de puestos y cargos, todos relacionados con la meteorología, a escala nacional e internacional.
Tomás Molina lleva más de 25 años explicándonos cómo será el tiempo los próximos días. La pasión que pone en ello hace que el profesional trascienda la pantalla. Y con ello lleve a pensar a los aficionados que, por qué no, estaría bien tomarse una caña con él.

El Tiempo de... Tomás Molina.El Tiempo de... Tomás Molina.

Los tiempos de la meteorología sin internet.

Como ya he dicho alguna vez, los primeros recuerdos que tengo de Tomás Molina están ligados a mi televisión B/N con su antena orientable. Aunque él es de la era de la tele en color, como bien dice. Al igual que pasaba con Picó y con Mauri (la tripleta mágica), los momentos previos al “Temps de neu” eran suyos.

Los anuncios de los grandes cambios de tiempo venían de su mano. Grandes bajadas de temperaturas o intensas nevadas ¡parecían más gordas aún! Sí, nos llegaban con más emoción que ahora. No había internet, recuerden…

Hoy, en 2018, Tomás Molina sigue dando el tiempo en la TV3. Y, además, podemos seguirlo en Twitter, donde es un activo usuario.

Así que hoy, cumpliendo un pequeño sueño de juventud, Tomás Molina aparece en nuestra sección.

Como no podía ser de otra forma, la predisposición por su parte ha sido inmediata, lo cual le agradecemos.

Así, sin más, os dejamos con esta pequeña entrevista. Esperamos que os guste.

 

La entrevista.

– ¿Cuál es el primer recuerdo “meteorológico” que tiene?

Yo nací exactamente 9 meses después de la gran nevada de Barcelona del ’62. Situaciones meteorológicas en mi propia carne he vivido la lluvia torrencial en Montserrat durante la visita del Papa Juan Pablo II, en noviembre de 1982. Subí a pie la montaña mientras descargaba el chubasco que dejó 69 litros/m2 en el Bruc y más de 60 en el monasterio.

En Estados Unidos alquilé un coche y conduje en medio de una tormenta impresionante, y cuando llegué al hotel empezaron a reñirme por imprudente y por no llevar encendida la radio: la tormenta llevaba tornado y yo había estado circulando a su vera.

El maravilloso “Tornado Alley”, o “callejón de los tornados”, zona de Estados Unidos que atraviesa áreas de Texas, Oklahoma y Arkansas.

Lo curioso es que el fenómeno meteorológico que más me ha impresionado y del que tengo un recuerdo más vivo, es del cielo despejado de la Antártida. Jamás he visto un cielo más prístino, transparente, sin una partícula de polvo, con todos los tonos del azul y el añil brillante.

 

 

– ¿En qué ocasión concreta ha pensado “madre mía, la que me va a caer mañana cuando vaya al trabajo”, cuando vio la evolución real del tiempo, con respecto al pronóstico realizado? ¿En qué fecha fue?

El acierto en el pronóstico ha mejorado de una manera impresionante, pero hace unos años era más frecuente no acertar, había más riesgo en las previsiones, sobre todo cuando incumbían fines de semana largos.

Uno de los que más problemas nos causó fue un Puente de la Inmaculada y la Constitución que venía con pronostico de nieve para el último día, que era domingo. Y finalmente terminó nevando la mañana del lunes, la ocupación hotelera fue de un 7% y nos llovieron quejas de todo el sector turístico y preguntas en el Parlamento. El error en el pronóstico fue de horas, pero sus efectos fueron muy considerables.

En ese episodio se abrió el debate no solo del acierto del las predicciones, sino también de la forma de comunicarlas. Hemos aprendido mucho de los dos retos desde entonces, pero los Puentes todavía me asustan un poco.

 

 

– ¿Con qué apartado disfruta más de la previsión en la tele, de cara a lo que espera el espectador? ¿Le parece más emocionante dar los datos de lo que ha caído ya, o anunciar una bajada muy importante de las temperaturas?

A mí me gusta el reto que supone cada día preparar el espacio de “El Temps”. Lo cierto es que la mayoría de los días no pasa nada en particular, y en cambio, nosotros tenemos que conseguir que el espacio sea interesante y ameno. Buscar aquello que sea relevante, ya sea del tiempo pasado o del futuro, y saber destacarlo. Nosotros jugamos mucho con las imágenes que nos mandan los espectadores y con las que nos llegan a través de agencias de otras partes del mundo.

 

– ¿Qué localidad, zona o región del mundo le gustaría visitar una temporada, para poder disfrutar de su especial “tiempo”?

¡Me falta conocer Australia! Para cada lugar del mundo hay cosas excitantes del cielo que descubrir. En el Hemisferio Sur la sombra se proyecta hacia el Norte, pasear por Finlandia a temperaturas de -30 grados es una gozada y una tortura; en la Antártida medí una racha de viento helado catabático de 160km/h y no se hizo de noche en todo el día.

Y en Usuhaia dicen “aquí el tiempo es tan cambiante que si no te gusta puedes volver en cinco minutos” y lo cierto es que a mí me hizo sol, llovió, nevó, hizo viento y volvió el sol, prácticamente todo en una sola mañana.

 

 

– Recomiéndenos una película o un libro (o las dos cosas) de índole meteorológica.

Soy bastante clásico en temas de cine. “Twister” me recuerda a una colega de Canadá, Claire Martin, que les asesoró en los temas meteorológicos. “El día de mañana” porque por alguna razón me identifico con el protagonista.

El Tiempo de... Tomás Molina

“El día de mañana”, peliculón para los fanáticos de la meteorología, en una de sus imágenes más conocidas.

Un libro de referencia para mí es la Guia Audubon “Field guide to weather”. Ahora es más fácil con internet, pero para mí fue la manera de entender  muchas cosas de la atmosfera. Por ejemplo, con los fenómenos ópticos en la atmosfera a través de las fotografías que contiene y los gráficos asociados. Todavía hoy es un libro que consulto muchas veces.

 

Pues hasta aquí tenemos nuestra entrevista. Creo que, después de leerla, también os tomaríais una caña con él, ¿verdad?

Este Dennis Quaid de la predicción es un loco de la meteorología. ¡Y por muchos años!

Tomás, muchas gracias por participar. Seguimos viéndote, leyéndote y oyéndote.

Nos vemos a la próxima.

 

El tiempo de… José Ángel Núñez.

   Volvemos con nuestra sección “El tiempo de…”, y en esta ocasión nos hace ilusión poder compartir con vosotros las vivencias de José Ángel Núñez, que es geógrafo y, en la actualidad, Jefe de Climatología de la Delegación de AEMET en la Comunidad Valenciana.


¿Y por qué José Ángel?. En nuestra corta experiencia en este mundillo meteorológico vamos conociendo a profesionales que trabajan, de una u otra manera, en esta bonita disciplina. Y en unos casos nos quedamos más “fríos” que en otros cuando conocemos a la persona en cuestión.


En el caso de José Ángel no es así. Su carácter apacible, la modestia con la que desarrolla su trabajo y ese aura indefinible que desprenden los “sabios” hacen que, de una u otra manera, nos sintamos atraídos por su trabajo.


Sin más preámbulo aquí os dejamos con la pequeña entrevista que le hicimos días atrás. Esperamos que sea de vuestro agrado.

 

 

El tiempo de... José Ángel Núñez.

José Ángel, como siempre, presente en los eventos de índole meteorológica que se producen en la Comunidad Valenciana. En esta imagen lo podemos ver flanqueado entre dos de nuestros “hombres del tiempo”, Joan Carles Fortea (i) y Vicent Gómez (d).

 

 

 

  1. ¿Cuál es el primer recuerdo “meteorológico” que tienes?

Nací y crecí en un pueblo de La Mancha; allí los fenómenos meteorológicos no son tan espectaculares ni adversos como los que podemos ver en el Mediterráneo. Lo que más recuerdo eran los días en los que nevaba. No eran muchos, quizás una nevada cada dos o tres años, pero esos días eran muy celebrados cuando yo era niño. No íbamos a clase, podríamos haberlo hecho, porque en un pueblo pequeño no había ninguna dificultad para llegar al colegio, pero, tácitamente, cuando amanecía nevado, volvíamos a la cama y a media mañana nos reuníamos en el parque a jugar con la nieve.

  1. ¿En qué ocasión concreta has pensado “madre mía, la que me va a caer”, cuando viste la evolución real del tiempo, con respecto al pronóstico?

En los grandes temporales me quedo en casa viendo llover, pero en días de pequeñas, pero intensas y breves tormentas, a veces no queda más remedio que salir de casa, a pesar de que salgo con la certeza de que me voy a mojar. En 2013 hubo varias tormentas justo a la hora de ir a recoger a los niños al colegio. Una de ellas, la del 4 de octubre, recuerdo que estaba en casa viendo en el radar como se formaba la tormenta aunque no me quedaba otro remedio que salir de casa porque eran las 5 de la tarde. Fueron sólo 10 minutos de tormenta, con viento racheado, pero me mojé, y el paraguas que tenía con el logo de AEMET quedó siniestro total.

  1. ¿Recuerdas el nombre de algún compañero de trabajo con un “ojo” especial para predecir determinadas situaciones atmosféricas?

Hay varios; durante décadas ha habido en Valencia una gran generación de meteorólogos. Visto desde 2017, con los medios tan amplios y sofisticados de los que disponemos, resulta heroico cómo se podían hacer predicciones y avisos hace…tampoco hace falta remontarse mucho, hace sólo 10 o 15 años. Desde luego si tengo que destacar a alguien es a Víctor Alcover, hoy jubilado y que fue jefe del Grupo de Predicción del INM/AEMET en la Comunidad Valenciana durante décadas. Su habilidad no sólo radicaba en predecir situaciones atmosféricas, sino de prever su impacto potencial, es decir, le daba a la predicción un valor añadido subjetivo que las herramientas de predicción no son capaces de proporcionar.

  1. ¿Crees que los modelos matemáticos de predicción atmosférica tienen aún mucho camino por recorrer, en cuanto a fiabilidad?

Desde luego que los modelos tienen mucho camino por recorrer. Tenemos la suerte de que el centro puntero mundial en predicción numérica está en Europa, y lo financiamos los europeos con nuestros impuestos. Los objetivos del Centro Europeo de Predicción en cuanto a mejora de sus modelos de predicción son muy ambiciosos en los próximos años.

Pero paralelamente hay otro camino por recorrer y del que se lleva muy poco trecho andado, y es la comunicación desde un organismo público (y servicio público), a la sociedad, de los resultados de esas mejoras en predicción numérica. Cito directamente lo que dice Ángel Rivera en su blog; “estamos avanzando mucho en las técnicas de predicción, pero todo ello mejorará muy poco el servicio público si no se dan pasos decididos para conseguir una mayor empatía con el público y, a partir de ahí, establecer un relato claro y asequible desde la verdad científica y con la comunicación más adecuada”. Lo suscribo totalmente.

  1. ¿Qué lugar del mundo que no hayas visitado, con un clima “especial”, te gustaría recorrer?

No me gusta el calor excesivo, por tanto creo que no elegiría un lugar tropical. Me quedaría con un lugar de frío para recorrer en un viaje ideal. No sé qué se siente saliendo a la calle a temperaturas de -20ºC o -30ºC, me gustaría experimentar esa sensación, aunque con un poco de tiempo valdría. Me siento muy cómodo en nuestro clima, un poco de frío, y rápidamente de vuelta a casa, a nuestro suave clima, estaría bien.

  1. Recomiéndanos una película o un libro (o las dos cosas) de índole meteorológica.

He estado años hablando de sequía y déficit de lluvias en la Comunidad Valenciana y, desde fuera, oyendo hablar de inmigración y de los efectos devastadores de la crisis económica. Con este panorama, no he dejado de pensar en “Las uvas de la ira”, de John Steinbeck, que relata también una situación de crisis económica, inmigración y sequía meteorológica que sucedió en Estados Unidos en los años 30, con la Gran Depresión. A pesar de estar escrita hace tres cuartos de siglo, casi todos los mensajes que se relatan en la novela siguen siendo válidos, y muchas de las penurias que se narran las hemos visto en los últimos años con nuestros propios ojos (aunque casi siempre a través de una pantalla de televisión).

 

Pues hasta aquí nuestra entrevista. Clara y concisa. Ahora ya sabemos algo más de lo que hace un meteorólogo cuando llueve, por ejemplo, y tiene que salir a la calle.

Muchas gracias a José Ángel por su disposición a todo lo que le planteamos.

 

Nos vemos a la próxima.

 

 

 

El tiempo de… Mario Picazo.
Estamos muy contentos de tener hoy en nuestra sección “El tiempo de…”, por fin, a Mario Picazo. Ha costado, pero aquí está. Se lo agradecemos mucho.
Mario Picazo es físico y licenciado en geografía y matemáticas. Todos lo recordamos como el hombre del tiempo de Telecinco donde, tras 19 años de éxito, se trasladó a Estados Unidos, donde en estos momentos trabaja para The Weather Network y eltiempo.es como experto en meteorología, generando contenido para sus plataformas online y app.
También colabora en el programa “Tornado Alley” de The Weather Channel y es docente en la facultad de Ciencias de la Atmósfera y Océanos en la universidad de UCLA.
¡Ah!. Y es valencianista (lo que es un gran mérito en esta época).
Pues, ya sin más preámbulos, os dejamos con la pequeña entrevista que le hemos hecho.
mario-picazo
    1- ¿Cuál es el primer recuerdo “meteorológico” que tienes?
    De pequeño en el cole, con sólo 6 ó 7 años, me pasaba el día en clase mirando por la ventana. Mi pupitre estaba junto a ella y como estaba en Castelldefels (Barcelona), donde me crié, vivía un montón de situaciones meteorológicas, sobre todo en invierno. Pero me quedo con una nevada inesperada en plena costa catalana que para mí fue la primera que recuerdo. 
  2- ¿En qué ocasión concreta has pensado “madre mía, la que me va a caer”, cuando viste la evolución real del tiempo, con respecto a tu pronóstico?.
    Creo que tengo grabado el diluvio que cayó justo cuando los futuros reyes de España, Felipe y Leticia, cruzaban desde el Palacio Real hasta la Almudena el día de su boda. Habíamos hecho una predicción al segundo para los espacios informativos de Telecinco y se cumplió al dedillo. Vaya la que cayó ese día en ese momento. 
  3- ¿Crees que los modelos matemáticos de predicción atmosférica tienen aún mucho camino por recorrer, en cuanto a fiabilidad?. 
   Los modelos de predicción han mejorado mucho en la última década, pero cierto es que hay mucho que hacer y ajustar, sobre todo porque mucho de lo que les hemos ido alimentando en base a nuestros conocimientos sobre atmósfera, océanos etc … ha ido cambiando.
   Este año, por ejemplo, he notado que de manera consistente los modelos han subestimado la magnitud de huracanes y tifones en diferentes zonas del planeta. Será que el clima está cambiando y que los modelos necesitan un ajuste de determinados parametros? Será.
mario-picazo-climas-extremos
  4- Dinos una cosa que te impresionase especialmente de tu estancia en Oymyakon.
   Todo es impresionante sobre Oymyakon, y aunque quizá lo más obvio es que haga frío, lo que más me llamó la atención es ver cómo vive la gente en esas condiciones de frío tan extremo. El día a día al que creo muchos no nos podríamos adaptar.
  5- ¿A qué sabía el agua destilada de… de… que bebiste en Atacama?.
   El agua que bebí en Atacama era mi orina destilada con el fín de beber sólo el agua que contenía. Lo cierto es que sí conseguí destilar esa agua pero con residuos de ácido úrico. Por lo tanto, fue como beber un ¨pis light¨ con un sabor no muy apetecible y con algo de arenilla del desierto. Supongo que sería aceptable si realmente te quedas sin gota de agua y te estás deshidratando. 
    6- Recomiéndanos una película o un libro (o las dos cosas) de índole meteorológica.
   Por sus efectos especiales, de las últimas pelis, ¨En el ojo de la tormenta¨, y libros hay muchos pero uno completo para el que quiera arrancar en este mundo ¨Understanding Weather and Climate¨, de Aguado & Burt, que es el que uso para mi clase de meteorología de UCLA. 
Pues aquí lo tenéis. Nuestra pequeña galería de personajes notables de este gran mundo de la meteorología va aumentando. Y estamos muy contentos de sus respuestas.
Nos vemos en el próximo capítulo.
El tiempo de… Albert Barniol.

Nuestra sección “El tiempo de…” os invita hoy, en el transcurso de este cálido agosto, a conocer algo más sobre Albert Barniol.

aBarniol

Albert Barniol es licenciado en físicas y meteorólogo, y está trabajando en RTVE desde 2005. Primero pudimos verle en el Canal 24 horas, para pasar en 2008 a explicarnos, junto con Mónica López, las previsiones meteorológicas de la 1, justo después de las noticias del mediodía o de la noche, que son las más vistas del día. Desde luego, es uno de los rostros más populares en nuestro mundillo meteorológico. Borrascas y anticiclones “vienen” de su mano.

Así pues, sin más preámbulos, aquí tenéis la pequeña entrevista que le hemos realizado.

 

 

1- ¿Cuál es el primer recuerdo “meteorológico” que tiene?.

Mi entrada a la meteorología fue tardía, en el fondo hasta la facultad de físicas nunca me interesó mucho la meteorología. Pero eso no quiere decir que el tiempo, si llovía o no, no fuera importante. Mi primer recuerdo meteorológico tiene que ver con la lluvia y el baloncesto. Hasta los 15 años el baloncesto era “lo más importante”. Y en esa época no era muy habitual jugar en pabellones de baloncesto. Se jugaba en pistas al aire libre. Y, claro, cuando llovía ni se jugaba ni se entrenaba. Y no había nada peor que no poder jugar por la lluvia por lo que me interesaba (un poco) por si tenía que llover el día del partido. Bien pensado seguramente que en esa época fue la primera vez que me interesé por el tiempo. En todo caso he de aclarar que lo máximo que hacía era preguntar a mi padre, no fui mucho de mirar el tiempo en la tele.

 

2- ¿En qué ocasión concreta ha pensado “madre mía, la que me va a caer” cuando vio la evolución real del tiempo con respecto al pronóstico realizado?. ¿En qué fecha fue?.

Momento confesiones. Tengo muy mala memoria meteorológa, pero mala de verdad. Reconozco una cierta envidia con compañeros de profesión o aficionados a la meteorología que son capaces de recordar la fecha exacta de un episodio relevante. Para mí es imposible, mezclo años y episodios. En todo caso en los 17 años que llevo trabajando en esto ha pasado de todo. Sobre todo se nota la presión en los últimos 8 años en los que junto a Mónica dirigimos los espacios meteorológicos de TVE. En los episodios en los que hemos pensado eso de “madre mía, la que va a caer” siempre hemos trabajado con toda la rigurosidad y esfuerzo que requiere nuestro trabajo. Enfocamos estas situaciones con el objetivo de ser útiles a los telespectadores. Intentamos ir de la mano de la AEMET para que la población reciba la mejor información meteorológica posible para evitar daños personales y materiales.

Pd: vosotros que tenéis memoria recordad todos los episodios de tiempo adverso de los últimos 8 años… (pues junto con mis compañeros de departamento me enfrenté a todos ellos :)).

 

3- ¿Cree que los modelos matemáticos de predicción atmosférica tienen aún mucho camino por recorrer, en cuanto a fiabilidad, o hay situaciones que nunca podrán predecirse del todo?.

No soy ni mucho menos un experto en modelos numéricos de predicción meteorológica (durante unos meses trabajó con nosotros Eduardo Penabad, ahora trabaja en el Centro Europeo de Pronóstico a Medio Plazo, que era un crack en modelización). En todo caso parece ser que la evolución de los modelos seguirá de la mano de la evolución de los mega-ordenadores y del aumento de la capacidad de cálculo. La atmósfera tiene un cierto caótico y eso genera límites en el pronóstico, aunque ahora hay interesantes técnicas relacionadas con el big data que pueden ayudar.

 

4- ¿Qué localidad, zona o región del mundo le gustaría visitar una temporada para poder disfrutar de su especial “tiempo”?.

Ummm. eso tiene difícil respuesta porque hay mil sitios. Reconozco que en este sentido he tenido “suerte” en algunos de mis viajes. He vivido un tifón cat3 en Filipinas y otro de cat1 en Tokio. Estuve en un invierno “típico” en las Rocosas Canadienses con temperaturas de -40º y sensaciones térmicas de -60º (mucho frío pero genial para esquiar). Los tornados me interesan desde el punto de vista teórico pero no me llama la atención ir a “cazarlos”. El desierto sí que me llama la atención. La óptica atmosfériica me parece súper interesante. Por cierto, no hace mucho estuvimos con ACOMET en el observatorio de Izaña. En Tenerife, a 2000 metros, con el mar de nubes a los pies, con cielo muy limpio y ambiente seco… ¡¡¡¡gran experiencia!!!!.

 

5- Recomiéndenos una película o un libro (o las dos cosas) de índole meteorológica.

Las películas suelen retratar con muchos errores nuestro mundo. Me molesta que no sean exactos o precisos con la ciencia en general y la meteorología en particular. Todo lo que podrían haber sido “Twister” o “El día de mañana” se perdió cuando cayeron en graves errores. En cuanto a los libros… peco de teórico y me gustan los libros académicos que tratan de los diferentes campos de la meteorología. Sobre libros más didácticos siento ahora no recordar ninguno. Bueno… los que hicimos con los compañeros de TVE con fotografías de los telespectadores intentaban llamar la atención sobre nuestro mundo.

 

¿Interesante, verdad?. A nosotros nos lo ha parecido.

Como siempre, tenemos que agradecerle a Albert el simple hecho de habernos atendido y, también, de que sus respuestas hayan sido como precisamente nos gustan. Algo diferentes.

Nos vemos pronto de nuevo.

Nueva estación meteorológica para el Mareny Blau

Tenemos nueva estación meteorológica para el Mareny Blau.

El Mareny Blau es una pequeña urbanización situada a caballo entre los términos municipales de Sueca y de Cullera, en el extremo del cordón dunar protegido existente al norte de esta última. Situada en la comarca de la Ribera Baja, se encuentra algo más al norte de la zona donde, en ocasiones, se recogen grandes cantidades de lluvia. Es la zona denominada “sur de Valencia y norte de Alicante”, que alcanza entre Tavernes de la Valldigna y Jávea su máxima expresión.

Así, aprovechando la inaccesibilidad de la parte superior de la terraza comunitaria, nos animamos a instalar dicha estación.

Vista del mar Mediterráneo desde la ubicación de nuestra estación Oregon WMR-300. Los cortos días de invierno dejan estampas tan serenas como esta. ¡Y tan alejadas del bullicio veraniego!

En Altocúmulo acabamos de adquirir una estación meteorológica Oregon WMR-300, la más alta de gama de la marca americana. Esta estación sustituye a la TFA modelo “Sinus” la cual, previamente, reemplazóa la ya “amortizada” Oregon 928 WMR, que guardaremos, de momento, con todos los honores.

La Oregon WMR-300 del Mareny Blau.

Esta estación meteorológica Oregon WMR-300 es una estación de gama alta, de las denominadas también estaciones profesionales.

A partir de un panel solar y una batería recargable, que nos proporcionatotal autonomía, podemos medir los siguientes parámetros:

– Temperatura interior y exterior con máxima y mínima.

– Humedad interior y exterior, con máxima y mínima.

– Presión atmosférica en diferentes unidades.

– Velocidad y dirección del viento, en diferentes unidades, con máxima y mínima.

– Precipitación, gracias a su pluviómetro digital de descarga automática.

– Punto de rocío.

– Temperatura de sensación.

Vista hacia el sur, con el Montgó y el Cabo de la Nao, allá al fondo.

 

Esta estación está conectada a internet las 24 horas del día los 365 días del año, siempre que no falle la conexión eléctrica o la de internet. Y podemos encontrar sus datos en este enlace, que nos lleva a la página web de AVAMET, la Asociación Valenciana de Meteorología, donde podremos encontrar tanto datos actuales como datos históricos.

Comprar Oregon WMR-300