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Un paseo por las nubes del verano de 2017.

Acabó el verano meteorológico. Este verano de 2017 en Valencia ha sido bastante monótono (como suele pasar junto al mar Mediterráneo, por otra parte), con contados días de calor, pocas nubes, y mucho levante y poco garbí (sureste, en el Golfo de Valencia).

No obstante, en dos meses de veraneo, digamos, vacacional, siempre hay tiempo para fenómenos menos habituales. El 7 de agosto pudimos sentir un reventón cálido, provocado por una tormenta, y que subió la temperatura 5 grados y bajó la humedad un 50% en diez minutos, aproximadamente.

Para empezar julio tuvimos una entrada de norte que dejó temperaturas más propias de mayo, y hace pocos días nos visitó una gota fría que dejó, de nuevo, tormentas, granizos y demás fenómenos asociados. Y los coletazos de esta gota fría nos permitió hacer preciosas fotos, algunas de las cuales les mostramos a continuación.

 

 

23 de agosto. El verano transcurre tranquilo, como suele pasar junto al mar Mediterráneo.

 

 

Llega el amanecer del día siguiente, 24 de agosto, y algunas nubes bajas (estratocúmulos) vienen a acompañar al sol naciente.

 

 

El amanecer del 29 de agosto trajo un cielo muy nuboso que no presagiaba nada bueno. En el extremo superior derecho podemos ver nubes altas, mientras que el resto lo ocupan algunos cúmulos.

 

 

Y llegó hasta el Mediterráneo la influencia de la gota fría. La jornada amaneció muy nubosa y comenzó a llover, recogiendo 7 litros por metro cuadrado. Cuando el relieve se pierde y comienza a llover de manera continua, generalmente estamos delante del género de nube Nimboestrato. Difícil de distinguir.

 

 

Posteriormente dejó de llover y las nubes litorales fueron sustituidas por nubes procedentes del interior, y entonces la tarde se volvió primaveral. Esta imagen corresponde al momento en que había pasado un pequeño chaparrón tormentoso, con rayos y truenos.

 

 

Y, claro, después de la tormenta llega la calma, y entonces aparece el arco iris, fotometeoro que por norma general pronostica buen tiempo cuando se puede observar por la tarde. Es muy curioso observar cómo el arco iris sólo aparece, en esta imagen, allá donde se observa cortina de precipitación.

 

 

Aquí se observa mejor lo que hemos dicho en la imagen anterior. Se ve claramente cómo la precipitación cae de izquierda a derecha y de arriba a abajo, y sólo allí es donde aparece el arco iris. Y el mar en calma.

 

 

Y finalmente llega el atardecer. Las nubes situadas encima del mar se iluminan de color blanco y el mar refleja este color. Magnífico espectáculo.

Y así acaba esa jornada. ¿Poco reseñable?. ¿Poco interesante?.

La realidad es que una jornada así en tierras de interior o del Mar Cantábrico es más normal… pero no en la Comunidad Valenciana. Hubo más nubes, sí, pero no tan bonitas de contemplar.

 

 

 

 

 

 

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