Loading the content... Loading depends on your connection speed!

Carrito de la compra - 0,00

El viento del oeste…

Llegamos al límite entre el tercero y el cuarto cuadrante… Llegamos al viento del oeste.

A lo mejor es porque el que escribe esto vive al lado del mediterráneo, al final del tobogán que baja de la Meseta manchega, la cuestión es que el viento del oeste está metido en nuestra cabeza como el enemigo público número uno, meteorológicamente hablando, yo creo que aún más que las lluvias torrenciales, que al fin y al cabo llena ríos, embalses y manantiales. Pero el poniente no. El poniente sólo sopla y sopla, y reseca y reseca, y rompe las veletas de las estaciones meteorológicas, y derriba árboles y muros, y levanta polvo, y la gente va de mal humor por la calle…

Pero vayamos por partes.

Como sabemos, España está situada en lo que se llaman “latitudes medias”; es decir, ni en las zonas tropicales ni en latitudes próximas al Polo. Por esto, la circulación del aire básica en España es del oeste, lo que no quiere decir que esté siempre presente el poniente. Pero es lo habitual.

Generalmente, el poniente sopla de la siguiente manera:

Estos vientos  (llamados vientos de gradiente) se generan por la disposición de anticiclón y borrasca. Habitualmente, al norte de España se encuentra la borrasca, y más o menos al sur el anticiclón (el de las Azores). Y en medio, en este pasillo, los vientos de poniente.

 

Circulacion-del-oeste

Este mapa isobárico, tomado del UKMO inglés, es uno más, al fin y al cabo. Un mapa más de poniente. Esta situación en España es muy habitual. Este invierno que ya acaba, por ejemplo, ha sido pródigo en estas situaciones.

 

Estos vientos llegan volando desde el Atlántico, recogiendo humedad, y asociados a frentes lluviosos, que descargan toda la precipitación en Galicia, Asturias, Cantabria, y en Portugal, por supuesto. Y exceptuando a alguna zona de sombra pluviómetrica (el Bierzo y lo que está a espaldas del Teleno y Peña Trevinca), la regada es también bastante generosa en Castilla y León, Extremadura, Madrid y Castilla-La Mancha. Este poniente será cierzo (NO) en el Valle del Ebro, y mistral en las zonas altas de Castellón.

Pero llega al final de la meseta y bajan por el Puerto de Almansa, Buñol, el Ragudo… y se acabó. Las nubes, que vienen ya sin tanta lluvia, acaban secándose del todo, dado que este viento se recalienta y se seca, dando como resultado una ruina total. No hay una regla escrita, pero el agricultor dice que el poniente seca en un día lo que antes ha llovido en cuatro. Además, es un viento traidor, fuerte, racheado, que te pilla con la racha máxima cuando menos te lo esperas…

Baste un dato: según datos de Meteoclimatic, la estación meteorológica situada en Marín (PO), lleva recogidos en este año 2014 un total de 866 l/m2., mientras que la estación meteorológica de Valencia-Olivereta, situada en dicho barrio de Valencia capital, lleva 43 l/m2 en el mismo periodo. Y todo gracias al poniente.

Alguna otra particularidad de este viento es que en la zona del Estrecho de Gibraltar también sopla a base de bien. No con la furia que lo hace el levante, pero también de manera muy intensa.

Junto con los otros tres grandes vientos (el Norte, el este y el sur), sobre el poniente se escriben libros, se pintan cuadros o se cantan canciones, como el tema “Viento de poniente”, de Kiko Veneno, que podéis escuchar pinchando en el siguiente enlace:

 

Y bien, este es el final del artículo. En este caso podemos seguir hablando del poniente todo lo que queráis, que merece la pena.

Os dejo, como siempre, unas cuantas denominaciones del viento de poniente, allá donde sopla:

-Oeste.

-Poniente.

-Ponentà (esto no es el viento exactamente, sino el hecho de soplar poniente veraniego en el ltoral mediterráneo).

-Céfiro.

-Algarbe.

-Ponientada.

-Ponientazo.

 

 

Leave a Comment